26/ 04/ 2017

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“No sia tonto!” -vuelve a suceder-

68727_493536471801_681026801_7021551_4063722_nMarcela Villalobos se comunicó con Corazón Azul, vía facebook, para darnos a conocer una situación que experimentó la semana anterior y  lo que a su juicio es “el error más grave para un restaurante e imperdonable”.

Se encontraba almorzando con 6 amigos más en un restaurante en el centro comercial Real Cariari y en su platillo de ravioles le apareció una cucaracha.

Así relata Marcela lo sucedido: “Éramos 7 personas en la mesa. Yo ordené unos ravioles de berenjena con salsa de tomate natural. Desgraciadamente, cuando iba por casi la mitad de mi plato, descubrí una cucaracha (completa!) en la salsa del plato. No sobre el borde, sino completamente incorporada en mi plato. Honestamente, tuve que respirar antes de hablar porque sentí mucho asco y un escalofrío…cuando logre dominar mi sensación de asco y pesadez en el estomago, lo comente con mis compañeros que para ese momento ya prácticamente habían terminado de comer (al menos dos de ellos con la misma salsa en sus platos de pasta). Uno de mis compañeros recomendó tomar una foto, lo cual hicimos con los teléfonos celulares, y esta en mi muro de Facebook. Luego le comunique a los meseros y uno de ellos al verlo y corroborarlo exclamo “No sia tonto!”

Después de que todos los meseros se acercaron a ver el plato, y además se lo enseñaron a la cajera, un joven, encargado del restaurante según indicó, intentó disculparse. Efectivamente se veía muy apenado, me aclaró que no me iban a cobrar el plato, y que me ofrecía comer gratis la próxima vez que decidiera comer ahí. Le indique que planeaba no regresar nunca mas…no supo muy bien que responder, y finalmente me pidió mi correo electrónico y de nuevo me ofreció la cortesía de comer gratis la próxima vez. Este es un tema mas allá de un accidente…estamos hablando de la salud de las personas.”

Posterior a esto Marcela recibió en su Facebook un mensaje privado, del restaurante, donde se disculpan y le mencionan que tienen un cronograma de fumigación tres veces por mes con el fin de evitar al máximo este tipo de situación y ofrecen compensarla de alguna forma.

¿Por qué suceden estas cosas? (aquí un caso similar que publicamos hace pocos días “Es que fumigamos”) ¿Qué consecuencias a la salud traen? Y si realmente fumigan 3 veces por mes, ¿por qué sucedió? En este articulo intentamos responder estas preguntas: “Hablemos de cucarachas”.

Foto por Marcela Villalobos

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